Es evidente que con el paso del tiempo y la forma en que se relacionan las empresas con el mundo (empleados, clientes, proveedores, colaboradores, etc.), las tecnologías de la información y comunicaciones (TIC), se han convertido en un aliado indiscutible, especialmente para el Cloud Computing. De hecho, la información que se genera durante la actividad empresarial, viene a representar el principal activo de toda organización y su seguridad y pronto acceso, son elementos clave en el diseño de las arquitecturas, así como la forma en que se entregan.

Igualmente, disponer de mecanismos que permitan poner un determinado producto o servicio en el mercado, exige la continua adopción tecnológica, muchas veces compleja, para mantener esas ventajas competitivas.

Como en cualquier empresa, el departamento financiero ha venido formando parte importante y decisiva en la toma de decisión en lo que a adquisición de tecnología se refiere. Numerosos estudios han venido a demostrar que los costes del departamento de IT se han venido repartiendo en dos grandes bloques.

 

Bloques de los costes del departamento de IT

  • Operaciones (70%): mantenimiento de hardware y licencias de software, servicios de soporte a usuarios y sistemas y formación continua en tecnologías diversas, para la correcta gestión de los sistemas y atención a usuarios.
  • Compra de hardware y licencias de software (30%)

Igualmente se viene demostrando que el departamento técnico ocupa un 80% aproximadamente en tareas de mantenimiento, actualizaciones de software, instalación de parches, gestión del backup, atención a usuarios, etc, lo que resta eficacia en la atención de aplicaciones core de negocio.

Ante esto, los departamentos financieros facilitan a los responsables de IT el ir a modelos de externalización o contratación de servicios, lo que a nivel contable también aporta beneficios al evitar que los sistemas y equipos entren en balance por ser la propiedad de los mismos de la empresa prestataria de los servicios. De este modo se aumenta la capacidad de crédito y el fortalecimiento del propio balance.

Ya no hace falta gastarse todo el dinero de golpe para asegurar la adopción de tecnología, se demuestra que es más operativo pagar cuotas mensuales de alquiler por ese bien al prestatario de servicios. Esto aumenta la flexibilidad de los costes de adquisición y la reducción de las necesidades de financiación.

CapexOpex

¿Qué aporta el Cloud Computing?

El Cloud Computing aporta beneficios claros para el negocio. Ya no hay que adquirir nuevos elementos de infraestructura de sistemas para aumentar la capacidad de cómputo ante momentos de crecimiento de la empresa o implementación de nuevas aplicaciones de negocio, lo que en términos de “Time to Market” representa un alto valor añadido. La diferencia entre poder poner un producto o servicio a tiempo en el mercado puede significar, en términos económicos, incrementar significativamente la cuenta de resultados o todo lo contrario por no poder hacerlo.

Transicionar a modelos de pago por uso también aporta beneficios que impactan en el gasto, ya no hace falta tener en cuenta en la factura aspectos como el sobredimensionamiento y ampliación de los sistemas en previsión de crecimiento, consumo eléctrico de los equipos y refrigeración del CPD, entre otros. Además permite acomodar la facturación por los servicios a las necesidades reales de uso en el tiempo, pudiendo crecer y decrecer según marque el momento por el que pase la empresa.

SCC ha sabido alinearse a este cambio de paradigma (OPEX vs CAPEX) y a la evolución sobre como prestar servicios de IT dentro de las organizaciones, ofreciendo a sus Clientes la posibilidad de adoptar tecnología y servicios en cualquiera de los modelos financieros sobre los que construir sus propuestas de colaboración.